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Una perspectiva más amplia sobre la igualdad de género

—Nueva York, 7 de abril de 2017 (Servicio de Noticias Internacional Bahá’í)—. Este año, la Comunidad Internacional Bahá’í (CIB) ha participado en los debates sobre el avance de la mujer de la Comisión de ONU sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

«El debate en la ONU suscitó cuestiones fundamentales sobre cómo mejorar la situación —económica y social, entre otras— de millones de mujeres en todo el mundo» señaló Saphira Rameshfar, representante de la CIB ante las Naciones Unidas.

La Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer es el mayor foro para los Estados Miembros de la ONU y otros actores internacionales relacionados con los derechos y el empoderamiento de la mujer. Cada año, el foro atrae a miles de participantes de todo el mundo. El lema de la Comisión para este año fue «El empoderamiento económico de la mujer en el mundo cambiante del trabajo».

«El empoderamiento económico no puede ser equiparado a la mera ocupación de las mismas posiciones que los hombres dentro de un orden social existente, un orden que genera tremendas disparidades de riqueza y recursos, que trata el medio ambiente como una reserva de recursos a ser explotados al gusto, y que prioriza el crecimiento económico sobre otras preocupaciones vitales como la salud de la familia, la estabilidad de las comunidades, y el bienestar psicológico y emocional de los trabajadores mismos» afirmó la Sra. Rameshfar.

En esa línea, la Comunidad Internacional Bahá’í justificó el papel integral y crítico de la mujer a la hora de establecer nuevos patrones de pensamiento y comportamiento y nuevas estructuras sociales que reflejen el principio de igualdad entre el hombre y la mujer y la unidad de la humanidad.

En los diferentes foros de dicha Comisión donde la CIB ha participado, entre otras cosas se ha compartido el informe «Hacia la prosperidad: el papel de la mujer y el hombre en la construcción de una civilización mundial floreciente»; se ha proyectado la película Mercy´s Blessing; se ha organizado un acto para explorar la fe y el feminismo; y se ha coordinado un debate para examinar el papel de la juventud en la igualdad de género.

En el debate organizado por la CIB, los panelistas de varias OONNGG han ofrecido sus reflexiones sobre la estructura económica de la sociedad, el papel de la familia y el periodo de la juventud en relación a la igualdad de género.

«La religión contribuye a las normas culturales del empoderamiento económico de la mujer», señaló Azza Karam, asesora principal de la División de Asuntos Multilaterales del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y miembro del panel. «La gente piensa que esta área es solo un pequeño ámbito de la conversación global sobre derechos humanos» señala la Sra.Karam, «pero es esencial para el cumplimiento de los objetivos del desarrollo sostenible».

En el Foro Joven de la Comisión, el cual logró juntar a más de 700 jóvenes de todo el mundo, el colaborador de la CIB Eric Farr sugirió que una forma en la que las comunidades religiosas pueden contribuir a la igualdad de género es a través de la adopción de procesos de aprendizaje sistemáticos.

«Realmente no sabemos cómo es una sociedad verdaderamente basada en principios de igualdad de género; ya que dicha sociedad nunca ha existido», apunta el Sr. Farr. Continuó explicando que la igualdad entre el hombre y la mujer es una idea hacia la cual nosotros, como familia humana, debemos esforzarnos por avanzar. Los esfuerzos de la humanidad requerirán de un proceso continuo de diálogo y aprendizaje. «Lo que necesitamos desarrollar es un cuerpo de conocimiento que trate de sacar provecho de los principales sistemas de conocimiento de la humanidad, la ciencia y la religión», concluye.

En sus comentarios sobre lo que este discurso global significa para la comunidad bahá’í, Bani Dugal, representante principal de la CIB ante la ONU, mencionó que «la fe bahá’í declara explícitamente que la igualdad del hombre y la mujer no es un mero deseo, sino una verdad espiritual eterna esencial para el desarrollo de la humanidad y el establecimiento de la paz».