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Un exitoso programa alternativo de educación secundaria rural busca socios colaboradores en España

—Madrid, 7 de diciembre de 2017—. El director de la Fundación Bayán, responsable de la implementación del Sistema de Aprendizaje Tutorial (SAT) en Honduras, Soheil Dooki, ha participado esta semana en Madrid en diversas reuniones y encuentros con el mundo académico y empresarial para presentar los objetivos de este programa, así como sus resultados.

«Unos 9.000 estudiantes, en 155 escuelas públicas rurales de Honduras, están siguiendo este bachillerato tutorial que busca no solo propiciar el acceso a una educación secundaria de calidad a las poblaciones indígenas y marginales, sino también de formar líderes que actúen en base a principios morales y con una vocación de servicio a sus semejantes» —aseguró Soheil Dooki—.

La Fundación Bayán es una organización de inspiración bahá’í surgida en el año 1986 que trabaja sobre todo en proyectos de educación rural. Se trata de una institución, de una agencia para el desarrollo independiente, pero que mantiene una estrecha relación con los principios y valores formulados por Bahá’u’lláh, fundador de la Fe bahá’í.

Después de una primera experiencia abriendo 2 hospitales de servicio comunitario en una de las zonas de más difícil acceso de Honduras, la Fundación Bayán llegó a la conclusión de que era muy difícil mejorar la salud sin antes mejorar la educación y por ello decidieron iniciar, en el año 1996, su primer proyecto de bachillerato tutorial introduciendo un programa que ya había tenido impacto en Colombia, el SAT, con financiación del gobierno hondureño y de otros países como Reino Unido, Estados Unidos y Canadá.

A pesar de que solo 100 de los 380 estudiantes que iniciaron este primer proyecto lograron terminarlo —principalmente por culpa de la migración que provocó el huracán Mitch que azotó la zona—, el ministro de educación hondureño, tras visitar las escuelas donde se estaba implementando el programa y comprobar los resultados, decidió extenderlo a más y más zonas del país hasta alcanzar los 155 colegios actuales.

El Sistema de Aprendizaje Tutorial (SAT) es un programa creado por FUNDAEC (Fundación para la Aplicación y Enseñanza de las Ciencias), otra organización de inspiración bahá’í fundada en Colombia en los años 1970 y especializada en la creación e implementación de programas educativos para el desarrollo y la acción social. «El programa SAT —dice Soheil Dooki— se basa en los supuestos de que la transformación social es un proceso a largo plazo que requiere también de la transformación individual y de que la educación, que es el único medio para la transformación de los individuos, debe enfocarse en el servicio a la comunidad, en el fomento de una mentalidad investigativa y en el desarrollo de las ciencias y debe estar sustentada en principios morales».

La formación de los 800 docentes que atienden al programa SAT en Honduras, todos autóctonos y asalariados del ministerio de educación de ese país, son capacitados por la Fundación Bayán, que se encarga, además de su formación inicial, de impartirles un programa trimestral de capacitación continúa obligatoria de 2 semanas. De esta forma se garantiza la calidad durante todas las fases del proyecto. Este y otros aspectos han sido evaluados y valorados por la universidad de California mediante un estudio longitudinal con universidades de Honduras de 3 años, haciendo seguimiento a los colegios que imparten este bachillerato alternativo. Descubrieron, entre otras cosas, que el 35% de los estudiantes SAT obtuvieron un mejor aprendizaje que sus pares en el sistema oficial en matemáticas y lengua. «Aunque los investigadores no solo han valorado el rendimiento del programa SAT sino también el impacto positivo en el desarrollo de las comunidades» —apuntaba Soheil Dooki—.

El SAT de Honduras ha recibido otros reconocimientos internacionales, como el del think tank Brookings en el 2016, que lo consideró entre los cuatro mejores programas del mundo de educación alternativa y el reconocimiento de las Naciones Unidas en la primera década del siglo XXI como uno de los programas más exitosos de educación para el desarrollo.

Apoyar a la población rural de manera que pueda atender su desarrollo de forma autónoma es uno de los principales objetivos de la Fundación Bayán, que además del SAT promociona otros proyectos en la zona como bancos comunitarios que ofrecen créditos a los estudiantes —el SAT está abierto a alumnos a partir de 11 años, pudiendo estudiar abuelos, padres, hijos y nietos al mismo tiempo— y que han podido financiar miles de proyectos. «Así favorecemos la integración de los procesos educativos con las necesidades de la comunidad ya que dentro de los supuestos del SAT está el que la prosperidad y la mejora de la calidad de vida no son sostenibles sin la generación de capacidades entre la población del lugar donde se quiere generar desarrollo» —afirma Soheil Dooki—. «Hay muchos proyectos que funcionan bien en Honduras —continúa—, pero cuando los técnicos que los llevan a cabo vienen de fuera y luego regresan a sus ciudades, el proyecto se pierde».