GINEBRA, Suiza (8 de enero de 2012) – La Comunidad Internacional Bahá’í ha expresado sus condolencias por el fallecimiento de Abdelfattah Amor, el conocido abogado y jurista tunecino, defensor de los derechos humanos.
El Sr. Amor, que ha fallecido a la edad de 68 años después de sufrir un infarto, era bien conocido internacionalmente por sus once años de servicio como relator especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de religión o de creencias, desde 1993 hasta 2004.
«Como relator especial, el Sr. Amor fue uno de los defensores del derecho a la libertad de religión o de creencias más destacados del mundo», afirmó Diane Ala’i, la representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra.
«Se pronunció valientemente a favor de individuos y grupos de todo mundo que enfrentan la discriminación religiosa, independientemente de las consecuencias políticas», explicó.
En 1995, el Dr. Amor visitó Irán –uno de los pocos investigadores de derechos humanos de la ONU que lo haya hecho– y, posteriormente, emitió un informe pionero que catalogaba la extendida discriminación en ese país contra las minorías religiosas, incluidos los miembros de la Fe bahá’í.
Musulmán de religión, el Dr. Amor señaló audazmente el grado en que Irán estaba incumpliendo las normas internacionales sobre derechos humanos referentes a la libertad de religión o de creencias.
«Su informe se basó en entrevistas detalladas y análisis jurídicos cuidadosos. Hoy en día se sigue considerando un hito en materia de informes de derechos humanos», añadió la Sra. Alai.
Entre otras cosas, por ejemplo, el Dr. Amor señaló en 1996 que los individuos tienen la libertad de «tener o adoptar» una nueva religión, así como la de conservar su propia creencia religiosa, independientemente de las leyes nacionales que puedan decir lo contrario, como es el caso de Irán.
En otro informe publicado en 1997, el Dr. Amor dejó claro que los gobiernos no deben ser los árbitros de lo que es religión legítima, merecedora de protección bajo la ley de los derechos humanos. «No le corresponde al Estado ni a cualquier otro grupo o comunidad actuar como el guardián de las conciencias y alentar, imponer o censurar creencia religiosa o convicción alguna», escribió. Esta declaración fue considerada como significativa frente a las afirmaciones formuladas por Irán sobre los bahá’ís.
«Nuestros corazones están con su familia, el pueblo de Túnez y la comunidad de derechos humanos en todas partes, que de seguro lamentan su muerte repentina», declaró la Sra. Ala’i.
El Dr. Amor nació el 4 marzo de 1943 en Túnez. Tras obtener la licenciatura de derecho en 1967, llevó a cabo estudios legales avanzados en París. Al principio de su carrera, ejerció como profesor universitario de Túnez, desempeñando, como ejemplo, el cargo de decano de la facultad de ciencias jurídicas, políticas y sociales de la Universidad de Túnez entre 1987 y 1993.
En 1998, durante su mandato como relator especial de la ONU, fue elegido como miembro de la Comité de Derechos Humanos de la ONU, donde siguió siendo un firme defensor del derecho a la libertad de religión o de creencias. Era un miembro de la Comisión en el momento de su muerte.
En 2011, después de la revolución de Túnez, fue nombrado presidente de la Comisión Nacional para la Investigación de la Corrupción y el Soborno bajo el régimen del ex-presidente tunecino Ben Ali.
Lea el informe del Dr. Amor de 1995 aquí:









Asís, Italia (24 de noviembre del 2011). – Una media de 100 millones de personas realizan algún tipo de peregrinaje cada año, algunos por unas pocas horas, otros durante días o meses.