OTTAWA.- En un amplio debate que tuvo lugar en el cuarto aniversario de la detención de los líderes bahá’ís iraníes encarcelados, los miembros del Parlamento de Canadá manifestaron su profunda preocupación por el empeoramiento de las violaciones de los derechos humanos en Irán.
Anteriormente, el lunes 14 de mayo, el ministro canadiense de Relaciones Exteriores, John Baird, señaló este aniversario publicando una declaración que afirmaba: «Las autoridades iraníes socavan continuamente el derecho a la libertad de religión, tolerando e incluso alentando la persecución de los bahá’ís, de los cristianos y de los miembros de otras comunidades religiosas minoritarias. La libertad religiosa es un derecho humano universal».
«Instamos a Irán a cumplir con sus obligaciones internacionales y permitir la libertad de religión así como respetar los derechos fundamentales de su pueblo», declaró el ministro Baird.
Al abrir el debate en la Cámara de los Comunes, Deepak Obhrai, secretario parlamentario del Ministro de Asuntos Exteriores, afirmó que la negativa de Irán a respetar sus obligaciones en materia de derechos humanos constituye una violación «no sólo de las normas universalmente reconocidas sino también de las que están consagradas dentro de su propia constitución».
La transcripción completa del debate puede leerse aquí: http://www.parl.gc.ca/HousePublications/Publication.aspx?Language=E&Mode=1&Parl=41&Ses=1&DocId=5583473#SOB-7581615
El Sr. Obhrai y otros oradores destacaron, entre otras cosas, la supresión por parte de las autoridades iraníes de los derechos de las mujeres, los ataques a periodistas, artistas, sindicalistas independientes, a la sociedad civil, así como la persecución de las minorías.
«Con respecto a las minorías religiosas, Irán sigue siendo un lugar peligroso para los miembros de numerosas comunidades, incluyendo los bahá’ís», afirmó el Sr. Obhrai, diputado conservador de Alberta.
«Durante años, esta pacífica comunidad ha sido blanco de las autoridades iraníes y sometida a la discriminación y a la detención. Los líderes bahá’ís han sido arrestados y encarcelados por practicar su fe.»
«Las autoridades iraníes también han hecho declaraciones para tratar de vincular a los bahá’ís a la inestabilidad política en ese país. Se trata de acusaciones totalmente falsas y una causa de preocupación para la seguridad y el bienestar de todos los que son injustamente detenidos en Irán.»
Irwin Cotler, diputado liberal de Montreal, declaró ante la Cámara que la situación desesperada de los bahá’ís de Irán ofrece un espejo de la situación de los derechos humanos en Irán en general, y la «criminalización de la inocencia».
«En pocas palabras, la persecución y el enjuiciamiento de estos bahá’ís es un caso de estudio del carácter sistemático, si no sistémico, de la injusticia iraní en su conjunto – afirmó Cotler – incluyendo la detención arbitraria, la detención en régimen de incomunicación, los cargos falsos e inventados.»
Scott Reid, un conservador de Ontario, añadió que «los bahá’ís se enfrentan a un esfuerzo sistemático por exterminar la religión», calificando a la persecución de los bahá’ís de Irán de «una de las grandes tragedias de los tiempos modernos».
Acogiendo con beneplácito el debate, Susanne Tamas, directora de relaciones gubernamentales de la Comunidad Bahá’í de Canadá, declaró que era importante que los representantes de todos los partidos principales de Canadá, hayan hablado y hayan sido unánimes en expresar sus preocupaciones.
«El debate fue muy sincero y muy apreciado», dijo la Sra. Tamas.

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