Historia

Evolución de la estructura administrativa

Introducción

Al igual que ha ocurrido en otros países del mundo, las instituciones de la comunidad bahá’í de España se han ido desarrollando gradualmente bajo la guía de Shoghi Effendi y de la Casa Universal de Justicia. El desarrollo del Orden Administrativo, nombre por el que se conoce al entramado de instituciones y agencias bahá’ís, ha sido gradual y orgánico, correspondiéndose con el crecimiento de la propia comunidad bahá’í y con sus necesidades. Esta es «una característica importante de la administración bahá’í: al igual que un organismo vivo, lleva codificada en su interior la capacidad de dar cabida a grados cada vez más elevados de complejidad, en términos de estructuras y procesos, relaciones y actividades, a medida que evoluciona bajo la guía de la Casa Universal de Justicia»1.

Otro aspecto distintivo de la Fe bahá’í es que este Orden Administrativo ha sido creado por Bahá’u’lláh mismo, «Quien ha revelado sus principios, establecido sus instituciones, designado la persona para interpretar Su Palabra y conferido la autoridad necesaria en el cuerpo destinado a suplementar y aplicar Sus ordenanzas legislativas. He ahí el secreto de su fuerza, su diferencia fundamental y la garantía  contra el cisma y la desintegración»2.

La estructura del Orden Administrativo bahá’í consta de dos ramas independientes que se refuerzan mutuamente, con funciones diferenciadas y que garantizan la integridad y eficacia del sistema: las instituciones elegidas y las designadas. Este sistema tiene rasgos en común con otras modalidades de gobierno, pero no se corresponde con ninguna de ellas. Al observar que incluso los filósofos actuales parecen negar la misma posibilidad de imaginar un orden social diferente a los enunciados por Aristóteles, explorar la administración bahá’í, en el contexto de España, resulta muy atractivo.

Instituciones elegidas

Esquema fundamental

En un primer momento los esfuerzos se centraron en dos áreas: en establecer centros bahá’ís en nuevas localidades, a través de pioneros o de visitas regulares de maestros viajeros y, al llegar a 9 creyentes, en erigir una Asamblea Espiritual Local. La primera Asamblea Espiritual Local de España se eligió en Madrid en 1948. Después, la expansión de la Fe y el surgimiento de instituciones locales fue relativamente rápido. En siete años se establecieron ocho Asambleas Espirituales Locales. En 1949 se estableció la Asamblea Espiritual de Barcelona, en 1954 la de Terrassa, la de Murcia, la de Montgat y la de Mallorca; en 1956 la de Alicante y la de Cartagena; y en 1957 la de Valencia. Tal como ya se señaló, este proceso continúa en la actualidad y hoy hay cerca de 55 Asambleas Espirituales Locales en España (incluidas las Islas Canarias, que cuentan con su propia Asamblea Espiritual Nacional).

En 1957 se dio un paso más en el desarrollo de la estructura administrativa bahá’í en España. El proceso fue similar al de un edificio: para construir las paredes y el techo primero debían existir unos cimientos y pilares firmes. Ese año ya existían suficientes Asambleas Espirituales Locales y localidades con bahá’ís como para establecer por primera vez una Asamblea Espiritual Regional de la península Ibérica y Canarias. Este fue el paso previo al establecimiento de Asambleas Espirituales Nacionales en España, en Portugal y, posteriormente, para facilitar la gestión autónoma de un territorio con su identidad propia y dinamismo, la de Canarias.

En 1962, entonces, se eligió por primera vez la Asamblea Espiritual Nacional de los bahá’ís de España, permitiendo así que la estructura administrativa trasnacional diera paso a instituciones nacionales, tal y como lo había previsto Bahá’u’lláh mismo. Desde entonces se han realizado cada año Convenciones Nacionales en las que delegados de todo el país, en un espíritu de consulta y de camaradería, eligen, sin candidaturas ni partidismos y por medio de voto secreto, a los 9 miembros de esta institución. Posteriormente, en 1984, y debido al crecimiento y distancia geográfica, la Casa Universal de Justicia autorizó la constitución de una Asamblea Nacional propia para las islas Canarias, entidad que se ha ido fortaleciendo y desarrollando hasta la fecha.

Establecer una estructura administrativa suponía notables desafíos en un país donde no había elecciones. La lealtad al gobierno es un principio al que se aferran los bahá’ís, así que durante este período los bahá’ís se enfrentaron al desafío de promover en lo posible su fe, de erigir su orden administrativo, al tiempo que respetaban el orden establecido.

En 1967 se promulgó la primera ley de libertad religiosa y la comunidad bahá’í española se acogió a ella, siendo la segunda confesión en inscribirse en el registro de entidades religiosas 3.

Organismos complementarios

Conforme la comunidad crece y tanto sus necesidades como sus potencialidades se multiplican, la estructura administrativa se desarrolla. De manera gradual, a medida que surgen nuevas posibilidades, se crean instituciones nuevas bajo la guía de los cuerpos elegidos que responden a necesidades específicas. A continuación se mencionan dos de ellas que, por su relevancia, merecen especial atención: los Consejos Regionales y los Institutos de Formación.

En 1997, bajo las directrices de la Casa Universal de Justicia, en España se crearon los Consejos Regionales Bahá’ís, para facilitar y descentralizar la administración de un país relativamente amplio geográficamente. Estas instituciones, que abarcan varias comunidades autónomas, las forman 5 personas designadas cada año por la Asamblea Espiritual Nacional, aunque se prevé que en el futuro sean órganos elegidos por los miembros de las Asambleas Locales. Entre sus funciones4 está la de acompañar a las comunidades en sus labores de enseñanza y crecimiento, establecer relaciones de colaboración con otras instituciones de la sociedad y monitorizar los procesos educativos. Inicialmente había siete Consejos pero en 2006 el número se redujo a tres, por lo que actualmente hay uno que abarca la zona Norte, otro que comprende la región Este y otro para el Sur de España.

El instituto de formación es otra institución importante, aunque nueva, de la comunidad bahá’í de España. Esta institución emerge de los esfuerzos de la comunidad mundial bahá’í por desarrollar un programa educativo sólido dirigido a empoderar y crear capacidad en contingentes crecientes de personas para contribuir tanto a la transformación de la sociedad como a la liberación de su potencial individual para el servicio desinteresado.

En España, a partir de 1996 se dieron pasos sistemáticos para el fortalecimiento de esta estructura, que hoy día promueve un proceso educativo en tres etapas y con tres programas particulares para tres grupos de edad: niños, prejóvenes y adultos. Inicialmente se crearon siete Juntas Regionales, una por Consejo. No obstante, tras un período de aprendizaje, actualmente existe una sola Junta Nacional de Instituto con una red de coordinadores de instituto a lo largo de todo el país.

Instituciones nombradas

Las instituciones nombradas son la segunda rama fundamental del Orden Administrativo bahá’í. Está compuesta por individuos con experiencia y reconocida integridad, a quienes se les libera de funciones puramente administrativas para que puedan concentrarse en la promoción y la protección de la Fe. Además de estas dos funciones, los cuerpos designados también actúan como asesores de los cuerpos elegidos. Los organismos que se integran dentro de esta rama institucional son el Centro Internacional de Enseñanza, situado en Israel, en el Centro Mundial Bahá’í, los Consejeros Continentales, los miembros del Cuerpo Auxiliar y sus ayudantes.

En España, la semilla de esta institución se remonta al primer nombramiento que las Manos de la Causa de Dios hicieron de Miembros del Cuerpo Auxiliar. Personas como la Sra. Sara Tifón, el Sr. Joaquín Torrella, la Sra. Nadjmieh Merabkhani o el Sr. Forghani fueron algunos de los primeros nombrados para esta institución. A medida que la comunidad bahá’í de España crecía, el número de Miembros del Cuerpo Auxiliar aumentó hasta llegar a ocho.

Tras la constitución de los Cuerpos Continentales de Consejeros por parte de la Casa de Justicia en 19685 6 se designó a varias personas para ayudar a la comunidad bahá’í de España en calidad de Consejeros. Los primeros provenían de diversos países de Europa. Sin embargo, en los últimos años, ha habido tres individuos que han servido como Consejeros, siendo una mujer española la Consejera actual para España, Portugal y Canarias. En el mundo hay 81 Consejeros Continentales.

  1. Casa Universal de Justicia: Mensaje de Ridván del 2010
  2. Shoghi Effendi: Dispensación de Bahá’u’lláh
  3. Ministerio de Justicia: la comunidad bahá’í española en el registro de entidades religiosas
  4. Asamblea Espiritual Nacional de los bahá’ís de España: Mensaje sobre las funciones de los Consejos Regionales en el Plan de 5 Años (2001-2006)
  5. Casa Universal de Justicia: telegrama del 21 de junio de 1968 a todas las Asambleas Espirituales Nacionales (inglés)
  6. Casa Universal de Justicia: mensaje del 24 de junio de 1968 a los bahá\’ís del mundo (inglés)