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Naciones Unidas se replantea la educación de niñas y mujeres

NACIONES UNIDAS (7 de marzo de 2011).-  La educación de las mujeres y niñas, que es indispensable para el avance de la sociedad, debe incluir elementos que reconozcan la importancia del desarrollo espiritual y moral.

Ese era uno de los puntos principales de la declaración y del programa de actos ofrecidos por la Comunidad Internacional Bahá’í (CIB) en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas.

Participantes provenientes de Belice, Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y Vietnam, constituían la delegación de la CIB ante la Comisión, reunida desde el 22 de febrero hasta el 4 de marzo.

El tema del evento de este año era «el acceso y la participación de las mujeres y las niñas a la educación, la capacitación, la ciencia y la tecnología, incluidos la promoción de la igualdad en el acceso al pleno empleo y al trabajo digno». Los delegados de los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales de todo el mundo reflexionaron sobre el tema en las conferencias, los paneles de debate y los talleres.

«Educación y capacitación para el mejoramiento de la sociedad»

En su declaración a la Comisión, la Comunidad Internacional Bahá’í observó cómo, en el campo de la educación, «el desarrollo espiritual y moral se han separado a menudo de la capacitación intelectual y vocacional».

«Impartir la habilidad de reflejar y aplicar principios espirituales, morales y éticos será, por tanto, indispensable en la tarea de construir una civilización mundial próspera,» afirmaba la declaración.

Esto también requiere un replanteamiento del proceso educativo.

«Todos los programas educativos se basan en asunciones fundamentales sobre la naturaleza humana… Un niño, lejos de ser un recipiente que está esperando a ser llenado, debe ser visto como “una mina rica en gemas de inestimable valor”, cuyos tesoros solo pueden ser revelados y desarrollados para el beneficio de la humanidad por medio de la educación,» sostenía la declaración.

Reforma curricular

Un panel de debate, titulado «Replanteamiento de la educación para niñas y mujeres: más allá del curriculum básico» se reunió en la oficina de la CIB en Nueva York el 23 de febrero.

Entre los panelistas, la Dra. Changu Mannathoko – Asesora Principal de Políticas de Educación para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) – dijo que en muchos países, el curriculum actual para las niñas se centra muy a menudo en la expectativa de que ellas desempeñarán trabajos muy particulares.

«El curriculum actual no es suficientemente transformador como para cambiar la vida de las niñas y las mujeres,» dijo la Dra. Mannathoko.

Lo que es necesario que ocurra entonces, dijo ella, es que se garantice que las oportunidades de los niños están también disponibles para las niñas. «No puede estar diseñado para los niños, tiene que estar diseñado para ambos,» añadió.
La Dra. Mannathoko también habló del problema del sida en África del Sur y de la necesidad de considerar los comportamientos de género en términos de prevención de violaciones y violencia contra las mujeres.

Los chicos se pronuncian

La Comunidad Internacional Bahá’í también fue anfitriona de una serie de eventos patrocinados por una coalición de organizaciones no gubernamentales, entre las que se incluye la Alianza Nacional de Organizaciones de Mujeres del Reino Unido.

Un aspecto inusual del programa fue la participación – patrocinada por Widows Rights International – de seis hombres jóvenes y niños, que contribuyeron con su fresco entendimiento sobre lo que puede hacerse para promover la igualdad.

En una taller titulado «Los chicos se pronuncian,» Charlie Clayton, de 17 años, proveniente del Reino Unido, informó sobre un proyecto escolar en Suecia, donde la igualdad de género estaba enfatizada desde temprana edad.

Mibaku Mollel, de 23 años, proveniente de Tanzania, compartió sus experiencias en el involucramiento de jóvenes africanos en la ayuda a más de 130 viudas en pueblos, para solicitar microcréditos y empezar negocios.

«Si más hombres y chicos ayudaran a las mujeres, más mujeres tendrían educación. Ellas llegarían a ser profesoras y la comunidad crecería,» afirmó el Sr. Mollel.

Creación de ONU Mujeres

Uno de los temas más debatidos en la Comisión de este año ha sido la creación de una nueva agencia, ONU Mujeres.

Establecida por las Asamblea General de las Naciones Unidas en julio del año pasado, ONU Mujeres consolida los asuntos de las mujeres en el trabajo, algo de lo que previamente se encargaban cuatro agencias separadas.

La jefa de ONU Mujeres, la expresidenta de Chile Michelle Bachelet, se presentó a la Comisión el 22 de febrero, explicando los objetivos de la agencia.

«Esta es una visión del mundo donde mujeres y hombres tienen derechos y oportunidades iguales, y los principios de igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres están firmemente integrados en las agendas del desarrollo, los derechos humanos y la seguridad».

Durante los últimos cuatro años, varias ONGs – incluida la Comunidad Internacional Bahá’í – han estado implicadas de lleno en apoyar a la creación de ONU Mujeres. Finalmente, una coalición de más de 27 organizaciones de 50 países se unió a la campaña de Reforma de la Arquitectura de la Equidad de Género, un esfuerzo que muchos dicen que fue crítico para que ONU Mujeres fuera aprobada por la Asamblea General.

«Estamos muy satisfechos con la creación de esta nueva agencia,» declaró Bani Dugal, representante titular  de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas.

«Es una paso importante, que esperamos que dé impulso y coherencia a la labor de las Naciones Unidas en su trabajo por la igualdad de género y el avance de la mujer».

«Ahora nuestra esperanza es que los gobiernos financien plenamente ONU Mujeres, para que pueda así cumplir sus promesas. También queremos que ONU Mujeres se implique con la sociedad civil de una manera sustancial a todos los niveles: global, regional e internacional,» afirmó la Sra. Dugal.