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Las universidades de Irán cierran sus puertas a miles de bahá’ís

Madrid (29 de septiembre de 2011).- Las autoridades de Irán niegan el acceso a la universidad a miles de jóvenes por el mero hecho de ser bahá’ís, violando así el derecho universal a la educación.

A otros miles de estudiantes también se les ha impedido el acceso a las universidades por ser activos en uniones estudiantiles, publicaciones de los campus, o en asuntos sociales y políticos en pro de los derechos de las mujeres, la libertad académica, los derechos humanos y los derechos de los prisioneros.

La comunidad bahá’í de Irán consta de unos 300.000 miembros y constituye la minoría religiosa más numerosa del país. Desde 1979, año en que se estableció la República Islámica, las autoridades han asesinado a más de 200 bahá’ís, encarcelado a varios centenares, y miles de ellos se ven privados de educación, así como de empleo y otros derechos en una permanente y sistemática persecución religiosa.

En concreto, a los estudiantes bahá’ís se les ha denegado formalmente el acceso a la educación superior desde 1981. Los formularios de ingreso a la universidad iraní obligan a los solicitantes a declarar su pertenencia religiosa a una de las cuatro religiones que gozan de reconocimiento oficial en Irán (islámica, cristiana, judía y zoroastriana). Siendo éstas las únicas opciones, los bahá’ís, que rechazan falsear o disimular su afiliación religiosa, quedan excluidos de la universidad. En 1991 se hizo público, a través de un relator especial de la ONU, un informe del Consejo Supremo Revolucionario de Irán que decía: «Los bahá’ís deben ser expulsados de las universidades, ya sea en el proceso de admisión o durante el transcurso de sus estudios, tan pronto se observe que son bahá’ís».

Desde finales de los 80, los bahá’ís intentaron mitigar los efectos de la prohibición y tomaron medidas a fin de ofrecer educación a sus jóvenes mediante profesores voluntarios. Este proyecto evolucionó y empezó a conocerse como el Instituto Bahá’í de Enseñanza Superior (IBES). Ofrecía cursos a distancia y clases a domicilio en todo el país.

Desde entonces, el gobierno iraní ha intentado varias veces dar fin a esta iniciativa silenciosa, pacífica y vital. Ya en 1998, agentes del gobierno arrestaron a 36 docentes y empleados del IBES y confiscaron gran parte de su equipo y de sus documentos.

En mayo de este año, tras allanamientos y registros en 39 domicilios, las autoridades iraníes detuvieron a 19 personas que colaboraban con este plan educativo como personal docente o administrativo. De estos bahá’ís, once permanecen aún hoy en prisión acusados de «conspiración contra la seguridad nacional» y de «conspiración contra la República Islámica de Irán» y pendientes de juicio. No son los únicos, en Irán actualmente son un centenar los bahá’ís encarcelados por motivos únicamente religiosos.

El ataque más reciente al Instituto Bahá’í de Educación Superior ha provocado una protesta mundial: ha sido condenado en los parlamentos de Brasil, Canadá y Chile y por la Unión Europea; ha sido censurado por ministros y parlamentarios en Austria, Alemania, Irlanda, Nueva Zelanda y Estados Unidos; ha provocado las declaraciones de, entre otros muchos, los galardonados con el Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu y José Ramos-Horta, y ha dado lugar a campañas de protesta de organizaciones e individuos en todos los continentes.

La Comunidad Internacional Bahá’í ha dirigido una carta abierta a Kamran Daneshjoo, Ministro de Ciencias, Investigación y Tecnología de Irán, en la que hace un llamamiento para poner fin a «las prácticas injustas y opresivas» que excluyen de la universidad a los bahá’ís y a otros jóvenes iraníes.

«Toda persona debe adquirir conocimientos para poder contribuir con sus talentos y habilidades al mejoramiento de la sociedad», explica Carolina Chamorro, Secretaria de la Comunidad Bahá’í de España. «Esta privación de la educación, activa y sistemática, es totalmente contraria a los fundamentos legales, religiosos, morales y humanitarios. No existe justificación para que un gobierno niegue este derecho primordial a sus ciudadanos».

Los ataques recientes contra el IBES sólo pueden entenderse como parte de un esfuerzo coordinado cuya meta es extirpar a la comunidad bahá’í, como grupo influyente, del seno de la sociedad iraní.

Enlaces recientes sobre este asunto:

Sobre la Fe bahá’í:

Es la segunda religión más extendida geográficamente del mundo. Cuenta con presencia en más de 190 países y territorios dependientes, formando una comunidad de más de 6 millones de personas procedentes de todas las nacionalidades, orígenes religiosos y grupos étnicos.

Fue fundada por Bahá’u’lláh en el siglo XIX, quien enseñó que todas las religiones del mundo representan una misma fe, que toda la humanidad es una raza destinada a vivir en paz y armonía y que el propósito de la vida es desarrollarse espiritualmente como preparación para la existencia eterna.

Los bahá’ís creen en la armonía entre la ciencia y la religión y en la investigación independiente de la verdad. Trabajan por la igualdad de género, por la educación universal, la justicia y la eliminación de todo tipo de prejuicios, para crear una civilización mundial sostenible y en continuo progreso apoyándose en criterios morales en todas sus acciones.

En España, la Comunidad Bahá’í está presente desde 1946 y actualmente la forman más de 4.300 bahá’ís presentes en alrededor de 400 localidades.