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La comunidad bahá’í manifiesta preocupación por la situación de los bahá’ís en Yemen

—Madrid, 30 de abril de 2019—. La Comunidad Internacional Bahá’í (CIB) está profundamente preocupada por la seguridad de todos los bahá’ís en Yemen tras las acusaciones infundadas del fiscal de Saná contra un bahá’í yemení que está apelando su sentencia de muerte.

Tras una serie de juicios simulados, Hamed bin Haydara —detenido desde 2013— fue condenado a muerte en 2018. El tribunal pidió además la confiscación de todos los bienes de propiedad de los bahá’ís y la disolución de las instituciones bahá’ís.

La audiencia de apelación de Hamed bin Haydara, programada para el 30 de abril de 2019, ha sido pospuesta al 16 de junio de 2019 por un juez de Saná. 

Cientos de bahá’ís son perseguidos por su religión en las zonas controladas por los hutíes. En 2018, veinticuatro bahá’ís fueron acusados falsamente de apostasía y espionaje. Cinco de ellos están actualmente en prisión y sus casos están a cargo del mismo juez que condenó a muerte a Hamed bin Haydara.

La comunidad internacional ha instado a los hutíes a poner fin a la persecución de la comunidad bahá’í en Yemen. Recientemente, cinco Relatores Especiales de las Naciones Unidas han exhortado a las autoridades hutíes a anular inmediatamente la sentencia de muerte contra Hamed bin Haydara y han señalado que la Corte de Yemen no puede imponer la pena de muerte a una persona por su religión o sus creencias.

En España, con el propósito de defender los derechos humanos de los bahá’ís y realizar esfuerzos conducentes a obtener la revocación de la condena a muerte de Hamed bin Haydara, se creó el Comité de Solidaridad con la Comunidad Bahá’í, que cuenta con el respaldo de la organización Movimiento contra la Intolerancia.

No obstante, a pesar de los llamamientos de la comunidad internacional para que se ponga fin a la persecución y se libere a los presos bahá’ís, el fiscal ha esbozado una serie de acusaciones falsas e irrelevantes contra Hamed bin Haydara, la comunidad bahá’í yemení y la propia Fe bahá’í.

La fiscalía alega que la Fe bahá’í —una religión mundial independiente— fue fundada como resultado del pensamiento satánico, y que Hamed bin Haydara tenía la intención de formar una «patria nacional para la Fe bahá’í» en la isla yemení de Socotra e incluso ha amenazado a su abogado, que no es bahá’í.

«Los argumentos del fiscal no abordan los méritos de la apelación del Sr. Haydara y, en cambio, formulan acusaciones absurdas y de gran alcance que no se basan ni en la ley ni en los hechos», declaró Bani Dugal, representante principal de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas.

«El fiscal ataca directamente a la propia Fe bahá’í y hace acusaciones irracionales que claramente se derivan de prejuicios religiosos contra la comunidad bahá’í. Es motivo de especial preocupación la amenaza contra el abogado del Sr. Haydara».

«Estas tácticas son precisamente las mismas que han utilizado las autoridades iraníes para perseguir a la comunidad bahá’í en Irán: amenazar a los que defienden a los bahá’ís, disolver el liderazgo y las instituciones de la comunidad y dictar sentencias de muerte por acusaciones falsas».

«Confiamos en el alto sentido de la justicia y respeto a la ley del juez en este caso, y en que no dará crédito a las absurdas acusaciones del fiscal. Al mismo tiempo, estas acusaciones profundizan nuestra preocupación por la seguridad del Sr. Haydara y de la comunidad bahá’í en general», añadió Bani Dugal.

Los bahá’ís en Yemen han intentado, durante mucho tiempo, contribuir a la vida de su país y de sus conciudadanos. Los bahá’ís yemeníes han iniciado actividades de resolución de conflictos y consolidación de la paz entre las tribus; programas para empoderar a los jóvenes a fin de que puedan prestar un mejor servicio a sus comunidades; y proyectos para el bienestar de todos los yemeníes, como la distribución de paquetes de asistencia en el conflicto.

El siguiente vídeo, elaborado por la Comunidad Internacional Bahá’í, resume la situación de los bahá’ís en Yemen.