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Más de 250 bahá’ís del sur de Europa se reúnen para impulsar el cambio social

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— Madrid, 01 de junio de 2026 — La localidad de El Escorial acogió del 8 al 11 de mayo un encuentro que reunió a más de 250 personas, representantes de instituciones y agencias bahá’ís, de los países del sur de Europa — Islas Canarias, Francia, Italia, Portugal, Sicilia, Malta y España— con el propósito de profundizar en una conversación colectiva sobre la construcción de comunidades dinámicas y coherentes con los desafíos del tiempo presente.

  • Bahá’ís de las Islas Canarias, Francia, Italia, Portugal, Sicilia, Malta y España reflexionan juntos y comparten experiencias.

Durante esos días, los participantes se sumergieron en un espacio de reflexión y diálogo animado por un proceso continuo de aprendizaje, nutrido por las realidades concretas de cada territorio y por el intercambio sincero entre quienes, desde distintos lugares, contribuyen a un mismo propósito. Uno de los temas centrales que se abordó fue acerca de cómo levantar capacidad en otros. Es decir, cómo ayudamos a otros a adquirir las habilidades, conocimientos y actitudes que les permitan desarrollarse como individuos y a su vez, contribuir de manera efectiva a su entorno. 

En un mundo marcado por la incertidumbre, el conflicto y las desigualdades, el encuentro destacó por generar mayor esperanza y confianza en que los esfuerzos que tantas personas están realizando por contribuir al avance de la sociedad, tienen un impacto positivo y son el agua que esta humanidad sedienta necesita. Se puso de relieve cómo las iniciativas que surgen a nivel local no solo responden a necesidades inmediatas, sino que apuntan a la construcción de sociedades más justas, unidas y resilientes. 

Esta realidad adquiere una expresión concreta en diferentes puntos de España, donde pueden encontrarse esfuerzos colectivos orientados a fortalecer la capacidad de las personas para participar activamente en la vida de sus comunidades. En localidades como Alicante, Valencia, Gran Canarias, Sabadell, Madrid o Almería, entre otras, los bahá’ís y sus amigos están promoviendo espacios de aprendizaje, servicio y colaboración que contribuyen al fortalecimiento de los lazos de unidad y cooperación, al tiempo que generan procesos de transformación social desde la base comunitaria. 

Durante todo el encuentro, la entonación de oraciones, canciones, música y arte, sirvieron como fuente de inspiración y alegría que se alternaban con el intercambio de experiencias en las plenarias y las sesiones de trabajo para elaborar planes regionales. Las conversaciones que tuvieron lugar en El Escorial abrieron una perspectiva complementaria: la de entender estos esfuerzos como la promoción de un modo de vida inspirado en principios espirituales como la colaboración, la honestidad, la justicia, el amor por el prójimo.  

‘Abdu’l-Bahá explica que cuanto más se manifiesten en un pueblo las cualidades de cooperación y ayuda mutua, «tanto más avanzará la sociedad humana en el progreso y la prosperidad»; en la Fe bahá’í, este principio distingue y da forma a las interacciones entre individuos, instituciones y comunidades. Se trata de un modo de vida que encuentra su fuerza en la coherencia entre pensamiento y práctica, y que se expresa en una configuración armoniosa de acciones, relaciones y aspiraciones compartidas. 

Las conversaciones mantenidas durante el encuentro se enmarcan en un proceso más amplio de acción, reflexión y aprendizaje que se desarrolla en múltiples contextos. Desde espacios nacionales y regionales hasta barrios y comunidades locales, personas e instituciones continúan generando oportunidades, formales e informales, para aprender de la experiencia, fortalecer capacidades y responder de manera cada vez más eficaz a las necesidades de la sociedad.

En este sentido, el encuentro tuvo como propósito ayudar a traducir las percepciones adquiridas en pasos prácticos. Más que un punto de llegada, fue una ocasión para generar claridad, fortalecer la unidad de visión y renovar el sentido de propósito con el que cada participante regresa a su realidad cotidiana dispuesto a compartir estas reflexiones colectivas y a contribuir al progreso de su comunidad.