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Parlamentarios canadienses exigen que se ponga fin a la creciente persecución de los bahá’ís de Irán en una declaración de solidaridad

—Madrid, 30 de junio de 2020—. Un grupo de 21 legisladores de alto nivel de Canadá ha hecho una «llamada urgente» al gobierno iraní para que «detenga la reciente escalada de persecución de la minoría religiosa bahá’í». La demanda, formulada en una carta abierta firmada por miembros del Parlamento y Senadores, se hace eco de una ola de apoyo a los bahá’ís de Irán en las Naciones Unidas y en los medios de comunicación de todo el mundo, y viene precedida de una creciente persecución religiosa en los últimos días contra los bahá’ís en cinco provincias de Irán.

Entre los signatarios de la carta figuran representantes de los cinco partidos políticos del Canadá, miembros de la Cámara de los Comunes y del Senado, que expresan su preocupación por el hecho de que «tras la propagación de la pandemia del coronavirus, las autoridades iraníes han emprendido una persecución contra docenas de bahá’ís», exigiendo también que esta «persecución selectiva debe cesar».

En una conmovedora expresión de solidaridad, los firmantes terminan su carta afirmando que «como canadienses y miembros de una comunidad mundial, nos duele ver a nuestros hermanos y hermanas languidecer en las cárceles, enfrentados a acusaciones falsas, sin ningún recurso legal».

«Nos unimos a la comunidad internacional en la petición que hacemos a las autoridades iraníes para que ordenen la liberación de todos los prisioneros de conciencia, así como el fin de las actuales maniobras de intimidación y represión contra la comunidad bahá’í».

Entre los parlamentarios firmantes se encuentran los presidentes de la Comisión Permanente de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional, la Comisión Permanente de Comercio Internacional y la Comisión Permanente de Salud. 

En los días que precedieron a la carta, bahá’ís en las provincias de Fars, Isfahan, Khorasan del Sur, Teherán y Yazd han recibido sentencias de prisión, en la mayoría de los casos de seis a diez años, en tribunales primarios o de apelación. Además, a pesar de los llamamientos internacionales para que se libere a los presos de conciencia debido a la pandemia de salud, algunos bahá’ís siguen en prisión, como en Birjand, donde las condiciones sanitarias de la prisión son extremadamente deficientes, lo que aumenta la posibilidad de que se propague de nuevo el coronavirus.

La declaración canadiense, publicada el 24 de junio, se produce días después de la renovación del mandato del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en la República Islámica de Irán en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que prorroga la labor del Relator Especial por noveno año consecutivo. 

En el Consejo de Derechos Humanos, representantes de los gobiernos de los Países Bajos y Brasil expresaron su preocupación por los bahá’ís de Irán. El representante de Brasil declaró que los bahá’ís son «una de las minorías religiosas más perseguidas de Irán» y que el Gobierno iraní debe adoptar «todas las medidas necesarias para prohibir toda apología del odio religioso contra ellos». Reafirmó además las «legítimas aspiraciones de los bahá’ís» de «ejercer pacíficamente su libertad religiosa».

«Es lamentable que las autoridades iraníes estén ejerciendo una presión psicológica tan fuerte sobre la comunidad bahá’í en lugar de buscar formas de protegerla a ella y al resto de la población de la actual pandemia», dice Diane Ala’i, Representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas en Ginebra. «Condenar a estas personas a largas penas de prisión y someterlas al dolor psicológico del encarcelamiento inminente es otro intento de aumentar la presión sobre la comunidad bahá’í».

La carta abierta ha dado lugar a una ola de apoyo de otras personas en todo Canadá, entre ellas un periodista de la CBC, el Director de Human Rights Watch de Canadá y otras personas. En el último mes, las recientes persecuciones han recibido una amplia atención de los medios de comunicación en varios países del mundo, como Alemania, India, Irlanda, Italia, Luxemburgo, España, Brasil, Nueva Zelanda y el Reino Unido.